APRENDER A VIVIR
COMO TENER UNA VIDA MAS PLACENTERA SEGÚN EL LIBRO DE JENNIFER MIDDLETON
No
pierda contacto con su emotividad y profundidad. Respétese y exija que los
demás lo respeten.
Lo que usted siente es valioso; por eso, no pase por alto sus necesidades emotivas. Reconozca lo que está sintiendo frente a cada situación y expréselo.
Revise su “argumento de vida” y actualícelo para que usted mismo no se tiranice; revise las reglas que le impusieron sus padres o la sociedad y los prejuicios que aun maneja.
Revise sus relaciones interpersonales y vea la forma de optimizarlas. A veces bastaría con mejorar la comunicación, ser explícitos en nuestras expectativas y aceptar más a los otros para mejorar las relaciones interpersonales y derrochar menos energía en ellas.
Cierra situaciones inconclusas que le provocan tensión, (cartas por mandar, llamadas por hacer, conversaciones sin terminar…)
Reduzca demandas internas y externas innecesarias que nos obligan a postergar lo propio y cansarnos y tensarnos.
Asuma plena responsabilidad sobre su vida; si los demás se la echan a perder, es porque usted lo permite.
Use el lenguaje de su cuerpo para identificar situaciones que lo ponen tenso. El cuerpo es capaz de hacernos saber todo lo que queramos escuchar. Un dolor de cuello podría indicarnos tensión; un dolor de estómago “tengo miedo”; gripes reiteradas “necesito vacaciones “o” de algo quiero escapar”.
Descanse en forma adecuada. A veces nos cuesta aceptar que somos solo humanos, que necesitamos descansar y reponernos.
Dese tiempo para usted, sin remordimiento. Por lo general, las personas que viven tensas siempre parecen tener tiempo para los demás, pero nunca para si mismos.
Lentifíquese cuando se sienta acelerado, agitado.
Ponga en práctica un programa diario de relajación con técnicas que le acomoden, que incluya la respiración abdominal.
No gaste energías pensando en lo que fue o será y contacte con el momento presente. En el hoy, usted puede re-hacer, empezar de nuevo, corregir errores, aprovechar la experiencia etc, etc.
Ponga en práctica una rutina diaria que incluya una actividad placentera que dure al menos media hora todos los días…como leer, escuchar música, etc, etc.
Cambie su ambiente si este le resulta adverso. Aléjese de personas y situaciones negativas.
Regálese actividades placenteras con cierta frecuencia y aprenda disfrutarlas intensamente.
Aprenda a jugar y disfrútelo; sepa ser niño a veces.
Desarrolle intereses diferentes a las obligaciones laborales y familiares, solo o en compañía.
Haga algún ejercicio físico regularmente, ojala sin competitividad.
Elimine hábitos auto-destructivos (tranquilizantes, alcohol, tabaco, drogas, etc...)
Aproveche su perceptividad, sensibilidad y sensualidad en el contacto con la naturaleza, en el comer, oler, oír, tocar, ver, etc.
No se cierre ninguna puerta en la vida, aprenda a abrirlas.
Cultive el buen humor, re-aprenda a reírse.
Aliméntese en forma sana.-
Lo que usted siente es valioso; por eso, no pase por alto sus necesidades emotivas. Reconozca lo que está sintiendo frente a cada situación y expréselo.
Revise su “argumento de vida” y actualícelo para que usted mismo no se tiranice; revise las reglas que le impusieron sus padres o la sociedad y los prejuicios que aun maneja.
Revise sus relaciones interpersonales y vea la forma de optimizarlas. A veces bastaría con mejorar la comunicación, ser explícitos en nuestras expectativas y aceptar más a los otros para mejorar las relaciones interpersonales y derrochar menos energía en ellas.
Cierra situaciones inconclusas que le provocan tensión, (cartas por mandar, llamadas por hacer, conversaciones sin terminar…)
Reduzca demandas internas y externas innecesarias que nos obligan a postergar lo propio y cansarnos y tensarnos.
Asuma plena responsabilidad sobre su vida; si los demás se la echan a perder, es porque usted lo permite.
Use el lenguaje de su cuerpo para identificar situaciones que lo ponen tenso. El cuerpo es capaz de hacernos saber todo lo que queramos escuchar. Un dolor de cuello podría indicarnos tensión; un dolor de estómago “tengo miedo”; gripes reiteradas “necesito vacaciones “o” de algo quiero escapar”.
Descanse en forma adecuada. A veces nos cuesta aceptar que somos solo humanos, que necesitamos descansar y reponernos.
Dese tiempo para usted, sin remordimiento. Por lo general, las personas que viven tensas siempre parecen tener tiempo para los demás, pero nunca para si mismos.
Lentifíquese cuando se sienta acelerado, agitado.
Ponga en práctica un programa diario de relajación con técnicas que le acomoden, que incluya la respiración abdominal.
No gaste energías pensando en lo que fue o será y contacte con el momento presente. En el hoy, usted puede re-hacer, empezar de nuevo, corregir errores, aprovechar la experiencia etc, etc.
Ponga en práctica una rutina diaria que incluya una actividad placentera que dure al menos media hora todos los días…como leer, escuchar música, etc, etc.
Cambie su ambiente si este le resulta adverso. Aléjese de personas y situaciones negativas.
Regálese actividades placenteras con cierta frecuencia y aprenda disfrutarlas intensamente.
Aprenda a jugar y disfrútelo; sepa ser niño a veces.
Desarrolle intereses diferentes a las obligaciones laborales y familiares, solo o en compañía.
Haga algún ejercicio físico regularmente, ojala sin competitividad.
Elimine hábitos auto-destructivos (tranquilizantes, alcohol, tabaco, drogas, etc...)
Aproveche su perceptividad, sensibilidad y sensualidad en el contacto con la naturaleza, en el comer, oler, oír, tocar, ver, etc.
No se cierre ninguna puerta en la vida, aprenda a abrirlas.
Cultive el buen humor, re-aprenda a reírse.
Aliméntese en forma sana.-